Pipa. Darío Benedetto está pensando en dejar Argentina para seguir su carrera en Europa. (Foto Clarín)

Darío Benedetto estuvo cerca de ser el sucesor de Martín Palermo. En sus primeros 51 partidos con la camiseta de Boca, el Pipa anotó 37 goles. En esa misma cantidad de encuentros, el Titán había convertido 36. El registro coincidió con un doblete ante Palmeiras que impulsó al gigante azul y oro a la final de la Copa Libertadores. Los dos impactos que marcó en la final ante River, uno en la Bombonera, otro en Madrid, no alcanzaron para abrazar la gloria. El triunfo fue millonario. Y a partir de ese momento, todo resultó cuesta arriba para el artillero xeneize.

Para el atacante de 29 años este 2019 fue cuesta arriba. Hizo un gol en 10 partidos, estuvo 700 minutos sin convertir y su última imagen fue deplorable. Resultó una máquina de errar bajo el arco de Gonzalo Marinelli, arquero de Tigre, en la final de la Copa Superliga.

«Todavía no hay nada. La otra vez lo habían vendido y se terminó quedando. Si llega algo interesante, se verá. Tiene 29 años, quiere jugar en Europa. Y si no, seguirá en Boca, donde está muy cómodo»

(Christian Bragarnik)

Benedetto abrió la puerta de salida 24 horas después de la derrota en Córdoba: «Se dicen muchas cosas, el semestre pasado me iba a ir a mil clubes y estaba vendido, y sin embargo me terminé quedando. Hasta que no haya una oferta concreta no puedo hablar de mi futuro porque no es algo que esté pasando. No sé si fue mi último partido con la camiseta de Boca, eso lo decidiremos con mi representante y con los dirigentes para ver qué es lo mejor. Si hay alguna oferta la analizaremos, pero eso no quiere decir que me vaya».

Pasó un mes y Pipa se subió a un avión con destino a EE.UU. para realizar la pretemporada. Sin embargo, por estas horas hizo mucho ruido. Hay un interés del Olympique de Marsella y Benedetto podría aceptar la oferta. «Todavía no hay nada. La otra vez lo habían vendido y se terminó quedando. Si llega algo interesante, se verá. Tiene 29 años, quiere jugar en Europa. Y si no, seguirá en Boca, donde está muy cómodo», le dijo Christian Bragarnik, apoderado del goleador, a este portal.

Benedetto sabe que está ante un gran sueño. Más allá de su amor por Boca, no pesan tanto las frustraciones con River como su deseo de dar un salto económico y jugar del otro lado del Atlántico, una cuenta pendiente en su carrera. En Europa, además, estaría más cerca de la Selección Argentina.

Eso sí, no será sencilla su salida. Boca quiere que se ejecute la cláusula de rescisión de 21 millones de dólares. Los franceses ofrecerían 17 millones. Este martes, Daniel Angelici llegará a Miami, donde el plantel realiza la pretemporada previo al viaje a New Jersey, sede del amistoso ante América de México, el miércoles en el estadio Red Bull Arena. Allí, tendrá una charla con el Pipa. «Hasta ahora, nadie se comunicó con nosotros ni está en los planes de Boca desprenderse del jugador», confiaron en el entorno del presidente xeneize.

¿Quién podría reemplazarlo? Los nombres de Christian Stuani (Girona), André Pierre Ginac (Tigres) y Guido Carrillo (Southampton) sonaron con fuerza por estas horas.

Benedetto quiere irse a Europa. No es el cuento de la buena Pipa, claro.