La Doce. Hay un grupo ajeno a Rafa Di Zeo que alimenta un clima caliente para el clásico. (Foto Twitter)

La imagen se viralizó en las últimas horas en un grupo de WhatsApp integrado por barras de Boca que no responden a Rafa Di Zeo y Mauro Martín, los líderes de la Doce.

«Quedan 90 minutos de guerra. Matar o Morir. El que no esté listo, que se quede en la casa, de la Boca no se van», reza la leyenda que acompaña una foto de varios hinchas colgados del alambrado.

Y otro mensaje elocuente: «22/10 en La Boca. Pantallas gigantes para que el pueblo bostero cope toda la República de La Boca… Y para que entiendan que si nos siguen cagando de la Boca no se va nadie. Peñas, filiales, grupos del conurbano, movilicemos todo los bosteros y que entiendan que el 22 es Boca o Boca».

Los hinchas están calientes por la derrota ante River en el Monumental. Y especialmente, con el penal que cobró el arbitro brasileño Raphael Claus por recomendación del VAR a los 3 minutos de juego. Nadie les puede sacar de la cabeza que favorecen al equipo de Marcelo Gallardo, por más que se haya visto claramente que Emmanuel Mas bajó a Rafael Santos Borré. Y este escenario desató una interna en la barra.

«Rafa está con sus negocios y no se ocupa de lo que se tiene que ocupar. Cuando la cancha canta contra la Conmebol, enseguida tapan la canción. Ya estamos cansados de que nos metan la mano en el bolsillo. Buscan tres minutos a ver si encuentran el pelo al huevo. Y te clavan un penal. Con ese tiempo van a encontrar cualquier cosa», confió una persona que habita la tribuna de la Bombonera, estadio donde se definirá la semifinal de la Copa Libertadores.

Los posteos que empezaron a visualizarse en las últimas horas en WhatsApp y Facebook corresponden a segundas y terceras líneas de la hinchada, hinchas enojados con la Doce y la propia dirigencia, son una clara señal de que hay muchos dispuestos a «pudrirla».

«Hay que cagarlos a tiros y si no le da la nafta, que vengan otros a manejar la barra, ¿sólo hacen negocios?». «Si perdemos hay que prenderle fuego y que nos suspendan la cancha de por vida». Esos dos mensajes sobrevuelan los grupos de barras de Boca y encienden las señales de alerta. Es una amenaza directa al plantel de River, que viajará a la Bombonera en un bus antivandalico.

Los futbolistas de Boca contribuyen a alimentar las suspicacias. Wanchope Abila y Gustavo Alfaro hablaron del VAR y las simulaciones en la conferencia de prensa post partido que se desarrolló en Núñez. «Se ve que están con crédito en el teléfono porque siempre llaman del VAR para el mismo lado», dijo el goleador. «Los jugadores de River se entrenan para simular», disparó el técnico.

Las autoridades del Ministerio de Seguridad están alertas. Saben que se juega mucho más que 90 minutos y un pase a la final del 23 de noviembre en Santiago de Chile. Cinco días después habrá elecciones nacionales. Y en diciembre, los comicios internos con Cristian Gribaudo como principal bastión del oficialismo. ¿A quién le conviene que haya un desmadre en la Bombonera?

La política, otra vez se mezcla con el fútbol. Y el Superclásico no goza con buenos antecedentes en Brandsen 805. Todos saben lo que pasó el 14 de mayo de 2015, también en una noche de Copa: el Panadero y el gas pimienta derivaron en un bochorno internacional.