Atribulado. Bernardi en una de sus últimas conferencias en Godoy Cruz. (Foto Twitter)

La rosca de los técnicos gira alrededor de un grupo selecto. No se trata de tener capacidades, aunque mucho de ellos cuentan con virtudes, claro. Sino, de formar parte de la escudería de Christian Bragarnik, el agente más poderoso del fútbol argentino.

Si hay un hueco en algún equipo, ahí está el empresario con su book de entrenadores. El ex dueño de un videoclub que empezó su camino con una cinta de VHS de Mariano Monrroy, un volante que entonces jugaba en Arsenal, maneja un centenar de futbolistas y 15 técnicos. Entre ellos, Lucas Bernardi.

Mediocampista de Newell’s, atildado volante central con elegante distribución, tuvo una carrera de 16 años. Se destacó en Francia (Olympique de Marsella y Mónaco) y regresó a su primer amor. Se retiró a los 36 años y rápidamente empezó a trabajar como entrenador.

Hombre de la casa, el 16 de junio de 2016 tomó el fierro caliente de Rosario. «La situación es similar a la de mi debut como jugador, pero esto es más fuerte porque entonces solamente pensaba en mí y en hacer las cosas bien, en cambio ahora pienso en todo», dijo. Más allá del sentimiento rojinegro, su campaña fue un fracaso. En 18 partidos, sacó 20 sobre 54 puntos posibles (5 triunfos, 5 empates y 8 derrotas; 37% de eficacia). El 16 de febrero de ese año, después de perder el clásico (2 a 0) ante Central, los dirigentes lo despidieron.

En su casa. No le fue bien en Newell’s. Lo echaron tras perder el clásico con Central. (Foto Twitter)

Nueve meses después, Bernardi asumió en Arsenal. El 9 de noviembre se hizo cargo del equipo. ¡Duró un mes al frente del club de Sarandí! «Mi renuncia la evalué en este tiempo, no contamos con el apoyo de todos. Si no se alcanzaron mejores resultados se dio a la falta de confianza que había en el plantel», dijo el rosarino. El 16 de diciembre, pegó el portazo tras cinco partidos en los que cosechó 5 puntos de 15 (1 victoria, 2 empates y 2 caídas; 33% de eficacia).

En el Viaducto. Bernardi dirigió sólo 5 partidos a Arsenal. (Foto Twitter)

¿Ya tenía acordado su vínculo con Godoy Cruz? Seis días después de su renuncia en el Viaducto, fue presentado en Mendoza. A pesar de su breve y fallida experiencia, estaba frente a un gran desafío: dirigir la Copa Libertadores. No le fue mal en el ámbito internacional: se clasificó a los octavos de final en un grupo en el que compitió con Atlético Mineiro, Sporting Cristal y Libertad. No pudo dirigir la revancha con Gremio porque se peleó con el presidente José Mansur, quien decidió su exoneración. Al cabo de 24 partidos (12 victorias, 2 empates y 6 derrotas; 55% de eficacia, en julio de 2017 dijo adiós.

Primera etapa en Mendoza. Lo agarró a Godoy Cruz en 2017 y llegó a los octavos de final de la Libertadores. (Foto Twitter)

Dos meses más tarde, Bernardi fue contratado por Juan Sebastián Verón para dirigir a Estudiantes. El 27 de septiembre de 2017 hizo su presentación. Fueron 26 partidos con 10 triunfos, 6 empates y 10 derrotas, logrando un 46% de eficacia. El 6 de mayo de 2018, tras una caída con Racing (2 a 0 en La Plata), hubo una «salida consensuada» que no fue otra cosa que su despido.

En La Plata. Estuvo 7 meses y fue despedido por Verón. (Foto Twitter)

No había llegado el final de mayo y Bernardi consiguió un nuevo laburo. Belgrano lo contrató el 31 de aquel mes con una meta clara: pelear la permanencia. ¡Ocho partidos se sostuvo en el cargo! Ganó uno, empató 4 y perdió 3. A bordo de un 29% de puntos obtenidos y un malhumor generalizado en el barrio Alberdi, los dirigentes lo eyectaron el 9 de octubre. Su minúsculo ciclo de cuatro meses fue lamentable y los cordobeses terminaron descendiendo con Diego Osella.

En Córdoba. Ciclo breve y lamentable. Fueron 8 partidos y un solo triunfo. (Foto Twitter)

Hombre afortunado (o bien representado), este libriano nacido el 27 de septiembre de 1977 volvió a Godoy Cruz. Aunque se había ido peleado con el presidente, regresó con buen cartel en febrero. Y volvió a clasificar al equipo a los octavos de final de la Copa Libertadores en un grupo que tuvo a Universidad de Concepción, Sporting Cristal y Olimpia. Palmeiras le dio un cachetazo en la siguiente fase. Tres fechas y tres derrotas en la Superliga derivaron en la puerta de salida. Este martes, tras la derrota en Tucumán ante Atlético, Mansur volvió a echarlo. Cerró su segunda etapa en el Tomba con 22 partidos y apenas 4 triunfos. Empató 10 veces y perdió las 8 restantes. Un 35% magro.

En resumen, Bernardi dirigió 5 equipos en 6 ciclos en 3 años. Nunca pudo terminar su contrato. De 102 partidos, ganó 34, empató 31 y perdió 37 (43%). Con un estilo de juego en el que prioriza el orden y la verticalidad, a pesar de sus lamentables campañas no deja de ser requerido en el fútbol argentino. Pareció increíble cuando sonó como ayudante de Lionel Scaloni en la Selección. Curioso caso. O no tanto. Si ya no estamos preguntando cuál será su próximo equipo.